Reducción de exportaciones

Debido a que el comercio de artículos de consumo duradero y bienes de capital suele ser intenso, el marcado crecimiento del ahorro en las empresas y los hogares durante el cuarto trimestre se tradujo en una caída igualmente pronunciada y rápida en el comercio mundial.
El comercio mundial de bienes, medido en dólares, se redujo 30 por ciento entre septiembre de 2008 y marzo de 2009.

En buena medida, esta caída reflejó el débil intercambio de bienes manufacturados, cuyo valor en dólares disminuyó 33 por ciento en el mismo periodo.

En diciembre de 2008, el volumen de las exportaciones de bienes manufacturados provenientes de países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), como grupo, fue 10.8 por ciento menor que el de un año antes.2
En los países de la OCDE el valor de las exportaciones de maquinaria y equipo de transporte cayó 12.5 por ciento en diciembre (en comparación con el mismo periodo el año anterior), lo que representó una cuarta parte de la caída total de las exportaciones de bienes.

Esta intensa fuerza contractiva fue amplificada hasta niveles aún no determinados debido a la escasez de financiamiento para el comercio.
Estos préstamos de corto plazo, que por regla general tienen vencimientos de 120 a 180 días, se usan para facilitar las transacciones entre socios distantes con escaso conocimiento o experiencia comercial entre sí.

Aunque este financiamiento cubre sólo entre 10 y 20 por ciento de todo el comercio (la mayoría se realiza con un sistema de “cuenta corriente” entre socios comerciales frecuentes), los créditos a corto plazo para el comercio suelen ser los más importantes para los pequeños y medianos exportadores.

De hecho, se estima que 40 por ciento del comercio regional de Asia oriental y el Pacífico corresponde a este tipo de transacciones, debido en parte a la preponderancia de los pequeños comerciantes.
Investigaciones recientes (Humphrey, 2009) indican que de una muestra de 30 empresas africanas, la falta de financiamiento bancario no ha restringido las exportaciones, aunque la evidencia anecdótica de la misma investigación sugiere que las empresas de África y de América Latina y el Caribe que buscan crear vínculos comerciales han resultado más afectadas por esta carencia.

Como parte de sus esfuerzos por atemperar el impacto de la crisis en los países en desarrollo, el Banco Mundial ha puesto en marcha una serie de iniciativas para reactivar el crédito al comercio exterior (ver Recuadro del Resumen del panorama general).

En general, las economías de ingreso alto y las en desarrollo se encuentran en medio de una recesión pronunciada y sincronizada.
Sin embargo, hay signos tempranos de que la tasa de descenso de la producción se vuelve más lenta.

La confianza del consumidor mejora tanto en los países europeos de ingreso alto como en Estados Unidos, al igual que los indicadores de confianza empresarial que apuntan hacia el futuro.

De manera similar, los datos mensuales más recientes sugieren que probablemente se esté desacelerando la fuerte caída en el crecimiento de las exportaciones de los países del Grupo de los Siete (G-7).
El valor de las exportaciones de bienes en enero y febrero cayó en 3.4 y 2.4 por ciento respectivamente, en contraste con 8.5 por ciento en noviembre y diciembre de 2008; la demanda de los consumidores en Estados Unidos creció en el primer trimestre de 2009 y los datos sugieren que la caída en el mercado de la vivienda en Estados Unidos tal vez haya tocado fondo.

Además, en los países de ingreso alto en Europa y América del Norte gran parte de la demanda se satisface mediante reducciones de inventarios y no de producción, proceso que no puede continuar en forma indefinida y que si terminara podría añadir hasta dos puntos porcentuales al crecimiento del PIB.

Sin embargo, estos signos de recuperación son tentativos, y si hubiera otra ronda de malas noticias, la desconfianza y la incertidumbre podrían empeorar, y ello retrasaría la recuperación.
Por ejemplo, encuestas empresariales sugieren que el crecimiento de la inversión se revertirá en el segundo y el tercer trimestre de 2009.

Pero, durante el cuarto trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2009, la demanda de inversión cayó casi 11 por ciento (38 por ciento a tasa anualizada) en Estados Unidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario