Los mercados de petróleo

La desaceleración del crecimiento mundial, que precedió por varios meses a la crisis financiera, ocasionó que los precios de los productos básicos comenzaran a caer a mediados de 2008.
El pleno estallido de la crisis y el rápido descenso de la actividad económica a partir de septiembre de ese año aceleraron marcadamente este proceso.

La demanda de la mayoría de los productos básicos (notablemente en los países de ingreso alto y en China) se desaceleró o decreció, en particular en petróleo y metales.

Para diciembre de 2008, los precios del petróleo crudo se habían reducido a 41 dólares por barril, 70 por ciento menos que en el punto más alto alcanzado en julio, en tanto los precios de productos no energéticos, como los alimentos, habían disminuido casi 40 por ciento.
A partir de diciembre, los precios se han estabilizado: los del crudo han subido hasta 58 dólares en promedio en mayo de 2009, y los precios de los alimentos y metales de exportación han aumentado 6 y 7 por ciento, respectivamente.3

La fuerte reducción en los precios del petróleo crudo, desde más de 140 dólares por barril en julio de 2008, reflejó el debilitamiento de la demanda mundial y el relajamiento de ciertas restricciones a la capacidad de refinación4 que habían contribuido a los altos precios de la primera mitad del año.5
La demanda mundial de petróleo crudo cayó 3.6 por ciento entre el primer trimestre de 2008 y el primero de 2009, en los que la demanda en los países de la OCDE cayó 5.1 por ciento.

La caída en la demanda reflejó tanto la reducción de la actividad industrial como los efectos de los altos precios de petróleo durante la primera mitad de 2008.
Si bien la demanda de los países no pertenecientes a la OCDE continuó creciendo durante los primeros tres trimestres de 2008 (arrastrada por fuertes incrementos en Oriente Medio), también se volvió negativa en el primer trimestre de 2009, al reducirse de modo sustancial el crecimiento de la demanda en Oriente Medio y descender en China.



Para el conjunto de 2009 se proyecta que la demanda petrolera caerá en 2.6 millones de barriles diarios, con persistentemente grandes disminuciones en los países de ingreso alto y ligeras reducciones en la mayoría de las regiones en desarrollo.
La producción de miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) está reduciéndose drásticamente, en tanto se prevé que las entregas de países no pertenecientes a ella decaerán 0.3 mb/d este año.

Lo anterior, aunado a expectativas de una lenta recuperación en el crecimiento mundial, ha contribuido a la reciente recuperación de los precios del petróleo.
Se espera que a mediano plazo los precios continúen subiendo a ritmo moderado, ya que el débil avance del PIB mundial y la amplia capacidad disponible impiden un incremento rápido.

El éxito que obtenga la OPEP en recortar la oferta afectará los resultados a corto plazo.
Si los miembros de la OPEP no reducen lo suficiente la producción, los precios podrían caer debajo del promedio previsto de 55.5 dólares el barril en 2009.6

La crisis financiera y la pronunciada disminución en la actividad económica han interferido con el desarrollo de la oferta a largo plazo en el sector de hidrocarburos.
Debido a restricciones financieras algunos pequeños productores se han visto forzados a reducir operaciones, y varios proyectos de inversión de alto costo en el sector se han cancelado o aplazado, notablemente los de arenas petrolíferas en Canadá.

Sin embargo, la inversión proyectada entre las principales compañías se mantiene relativamente alta y se espera que se completen sus proyectos más importantes, por ejemplo los de aguas costeras profundas.

Además, la escasa demanda de inversión ha relajado algunas de las agudas restricciones en el suministro de bienes de inversión (instalaciones petroleras, materiales, equipo especializado y mano de obra calificada) y, en consecuencia, los costos de exploración y explotación han disminuido.
La mayoría de los obstáculos al suministro futuro son restricciones “arriba del suelo” (en oposición a la escasez de petróleo en el subsuelo), tales como acceso a las reservas (tres cuartas partes de las reservas mundiales están controladas por empresas petroleras nacionales), problemas políticos y la renuencia de compañías petroleras nacionales a asociarse con empresas internacionales para facilitar la extracción y descubrimiento de reservas.

Sin embargo, todos los principales países exportadores de petróleo invierten en nueva capacidad, y Arabia Saudita ha reiterado su intención de mantener capacidad excedente.

Las perspectivas a mediano plazo son difíciles de juzgar, y si bien el consenso en la industria es que habrá un nuevo salto en los precios del petróleo, esta escalada no parece probable.
Los precios altos han estimulado el desarrollo de tecnologías alternativas, e impulsado a gobiernos y consumidores a dar un uso más eficiente a la energía.

Los consumidores se alejan de automóviles ineficientes en el uso de combustible, las tecnologías de automóviles híbridos se proyectan a un primer plano, en Estados Unidos se han adoptado recientemente leyes que endurecen las normas de eficiencia energética, y las presiones ambientalistas van en aumento: todo ello, aunado al ritmo modesto de la esperada recuperación, actúa en contra de que la capacidad disponible de más de 6 mb/d de la OPEP se vaya a reabsorber con mucha rapidez.



3 En el mismo periodo, el dólar se apreció contra la mayoría de las divisas, elevándose [4.4] por ciento en el tipo de cambio efectivo real.
4 Las refinerías batallaron para producir suficientes destilados para cumplir las normas de combustible diesel ultrabajo en azufre que se adoptaron recientemente en países de ingreso alto. La falta de capacidad de refinación para producir este destilado a partir de aceites de menor grado incrementó la demanda (y el precio) del petróleo dulce ligero entre [3.2] y [5.1] millones de barriles diarios en el momento más alto.
5 Banco Mundial (2009) ofrece un análisis más en profundidad de las causas de la tendencia ascendente de los precios de productos básicos durante 2008 y sus perspectivas a largo plazo.
6 Los precios durante los cinco primeros meses de 2009 promediaron 46 dólares; así pues, aun si continuaran creciendo desde su nivel de 58 dólares alcanzado a finales de mayo, el precio promedio del petróleo durante todo el año sería menor que su nivel actual.

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